La Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia (CPE) aprobada el año 2009 “refunda” y establece las bases institucionales de un nuevo modelo de Estado. Según su artículo 1°, el nuevo Estado se funda en la plurinacionalidad y el reconocimiento de la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país. Este carácter de plurinacionalidad genera un efecto centrífugo que se extiende en diferentes ámbitos del Estado, como es el reconocimiento de las naciones y pueblos indígena originario campesinos (NPIOC) como parte de la nación boliviana y en consecuencia, como sujeto de derechos, donde destaca su libre determinación que puede ser ejercida a través del autogobierno, entendido como el reconocimiento a sus instituciones políticas, territorio, cultura, sistemas de justicia y saberes y conocimientos propios. Esta nueva fisonomía estatal se refleja específicamente en la constitución de las Autonomías Indígena Originario Campesinas (AIOC) que forman parte de la nueva estructura y organización territorial estatal que incorpora, además, otros tres niveles como son: la Autonomía Departamental, Municipal y Regional. Esta arquitectura territorial otorga a los cuatro tipos de autonomía señalados, igualdad jerárquica, es decir, que no existe subordinación entre ellas, no obstante, a diferencia de las otras, las autonomías indígena originario campesina goza de la facultad de administrar justicia a partir de sus propias instituciones y los límites establecidos en la CPE y las correspondientes leyes.
A partir de los lineamientos constitucionales mencionados, el nivel central del Estado comienza a trazar la ruta de la AIOC con la aprobación del Decreto Supremo No. 231 que reglamenta los requisitos y procedimientos para realizar el referendo de consulta para adoptar la condición de autonomía indígena. Posteriormente, en julio de 2010, se promulga la Ley No. 032 Marco de Autonomías y Descentralización (LMDA) que desarrolla los procedimientos para el acceso a la AIOC a través de tres vías: el Territorio Indígena Originario Campesino (TIOC), Municipio y la Región Indígena Originario Campesina (RIOC).
Paralelamente al diseño normativo, el 2010, nace la Coordinadora Nacional de Autonomías Indígena Originaria Campesina (CONAIOC), como un espacio de coordinación, consulta, concertación para impulsar la implementación de las AIOC.
A partir de la consecutiva delimitación de estos hitos varios pueblos y naciones indígena originario campesinos comienza su trayecto para constituirse como Autonomías Indígenas. De esta manera en diciembre de 2009 doce municipios realizaron el referendo de conversión a las AIOC, donde, los resultados mostraron que once de ellos aprobaron la consulta: Charazani y Jesús de Machaca en La Paz; Totora Marka, Chipaya, Pampa Aullagas y Salinas de García Mendoza en Oruro; Chayanta en Potosí; Huacaya, Tarabuco y Mojocoya en Chuquisaca; Charagua en Santa Cruz. Posteriormente, los pueblos indígenas originario campesinos de Raqaypampa, ubicados en el municipio de Mizque del departamento de Cochabamba, mediante consulta por normas y procedimientos propios accedieron por la vía TIOC.
Al presente, existen 6 autonomías vigentes, luego de haber recorrido toda la tramitación legal, a saber:
- La Autonomía Indígena Originario Campesina de Charagua Iyambae situada en la Provincia Cordillera del Departamento de Santa Cruz.
- La Autonomía Indígena Originario Campesina de Raqaypampa en la Provincia Mizque del Departamento de Cochabamba
- La Autonomía Indígena Originario Campesina de Uru Chipaya ubicada en la provincia del Departamento de Oruro.
- La Autonomía Indígena Originario Campesina de Salinas de Garci Mendoza ubicada en la provincia del Departamento de Oruro.
- La Autonomía Indígena Originario Campesina Kerembaie Iyambae del Municipio de Gutiérrez del Departamento de Santa Cruz.
- La Autonomía Indígena Originario Campesina de Huacaya ubicada en la provincia del Departamento de Chuquisaca.
Paralelamente, hay más de 30 procesos de conversión a la autonomía indígena por vía municipal y Territorio Indígena Originario Campesino (TIOC) que aproximadamente representan más del 12% de la superficie nacional y cerca del 7% de la población total. El nuevo modelo de Estado se muestra así más acorde a la composición poblacional que tiene Bolivia, ello puede constarse en revisando los datos del Censo de Población y Vivienda realizado el año 2012, que establece que el 41% de la población se identificó como indígena. Asimismo, hay que tener en cuenta que, además del castellano, el 28% de la población declaró hablar otro de los idiomas reconocidos en la CPE, sobresaliendo el quechua (18%) y el Aymara (11%). Por otra parte, desde una perspectiva territorial, se debe tener en cuenta que la población indígena tiene presencia en todo el territorio nacional, ya que, de los 339 municipios existentes, 237 municipios tienen presencia indígena mayoritaria lo cual representa el 69%. A lo anterior se suma la existencia de cerca de 300 Territorios Indígenas Originarios Campesinos (TIOCs) titulados (de propiedad comunitaria), que abarcan más del 20% de la superficie total objeto de saneamiento y, representan aproximadamente el 7% de la población total.
Como puede observarse, la dinámica autonómica desde la realidad indígena originario campesina se encuentra en pleno movimiento, constituyéndose el Estado Plurinacional de Bolivia en la principal referencia mundial respecto al ejercicio de los derechos colectivos de los pueblos indígenas, es decir, al ejercicio de la libre determinación y el autogobierno. Sin embargo, y pese a estos avances, se puede decir que el desarrollo institucional de las autonomías indígenas es aún insuficiente, ya que, siendo un modelo de Estado nuevo, requiere de un gran esfuerzo de capacitación y desarrollo de capacidades técnicas, humanas e institucionales, para la generación y desarrollo de nuevos modelos de gestión basados en la interculturalidad. Al mismo tiempo, como se desprende del último Censo de Población y Vivienda, gran parte de la población en los territorios indígena originario campesinos son mujeres (49% de la población total en esos territorios) constituyéndose paralelamente en el 52% de la población joven entre 18 y 35 años. Con relación a la situación socioeconómica y cultural, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) señala que las poblaciones indígenas continúan siendo uno de los sectores que soportan con mayor dureza las condiciones de pobreza y exclusión social, siendo el ingreso promedio de una persona indígena, menos de 03 dólares diarios. En cuanto al acceso a la educación y a los servicios básicos las poblaciones indígenas continúan enfrentando serios problemas de acceso a estos servicios debido a factores como la discriminación etnocultural en razón de su condición indígena.
En cuanto al ejercicio de derechos fundamentales como el derecho a la no violencia física, sexual, psicológica, racial o de género o los derechos reproductivos y a una sexualidad digna y placentera las mujeres indígenas enfrentan a menudo factores sociales y culturales que atentan contra su calidad de vida. En el caso de los jóvenes los problemas que enfrentan tienen que ver esencialmente con la falta de oportunidades para acceder a una educación gratuita de calidad, la falta de oportunidades de empleo y problemas como la discriminación por razones generacionales. En base a estas consideraciones se puede afirmar que el estado actual del proceso de construcción del Estado Plurinacional autonómico es aún incompleto, pese a los avances importantes en el desarrollo de las autonomías departamentales y municipales, sin embargo, presenta desafíos importantes en la implementación de la autonomía indígena originaría campesina (AIOC). De los antecedentes y diagnóstico anteriormente descritos, se desprende la crucial importancia de los procesos políticos y sociales que se desarrollan en Bolivia ya que no sólo representan un avance importante en cuanto al ejercicio de los derechos individuales y colectivos de las Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinos, sino además constituyen una invalorable experiencia de construcción estatal alternativa que incorpora no sólo el catálogo de derechos de las personas, sino que abarca, desde su epicentro, las cosmovisiones de los pueblos indígenas en su relación con la madre tierra el medioambiente y la naturaleza, expresado en la visión del “vivir bien”.